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Los hijos de activista encarcelados se enfrentan a juicio por pelea en el patio de la escuela

  • IHR
  • hace 3 días
  • 2 min de lectura
Los hijos adolescentes del activista religioso azerbaiyano encarcelado Taleh Bagirzade serán juzgados en Bakú tras un altercado en un campo deportivo escolar.
Taleh Bagirzade

Los hijos adolescentes del activista religioso azerbaiyano encarcelado Taleh Bagirzade serán juzgados tras un altercado en una escuela de Bakú, afirmó un defensor de los derechos humanos.


Arzu Abdulla dijo que los investigadores habían informado a la familia el 17 de julio de que la investigación previa al juicio sobre Mahammadhasan y Mahammadhuseyn Bagirzade estaba completa y que el caso había sido remitido a los tribunales.


El hermano mayor, Mahammadhasan, está acusado de vandalismo y de causar deliberadamente daños corporales menores, mientras que Mahammadhuseyn se enfrenta a un solo cargo de vandalismo. Ambos niegan los cargos.


Los cargos se derivan de una pelea que tuvo lugar el 7 de abril en un campo deportivo escolar en el distrito de Buzovna de la capital, Bakú.


Según la familia, la disputa comenzó cuando un alumno mayor utilizó un lenguaje ofensivo. Cuando intervino Mahammaduseyn, estalló una pelea física entre varios alumnos.


La familia dijo que Mahammadhasan intervino después de ver a su hermano siendo golpeado por dos personas. Negaron los informes locales de que a una colegiala se le rompió la nariz durante la pelea, afirmando en cambio que un joven había sufrido una fractura de nariz.


Los esfuerzos por llegar a una reconciliación extrajudicial fracasaron después de que la otra parte rechazó la propuesta, lo que llevó a los fiscales a seguir adelante con el juicio.


La familia Bagirzade ha calificado la acusación como un "mensaje de intimidación" dirigido a su padre, en medio de lo que describen como una represión más amplia contra los activistas religiosos en Azerbaiyán.


Taleh Bagirzade, líder del Movimiento de Unidad Musulmana, cumple actualmente una condena de 20 años de prisión. Fue declarado culpable en 2017 por intento de derrocar el orden constitucional, cargo que rechaza por considerarlo motivado políticamente.


El activista ha sostenido que su campaña es únicamente por la libertad religiosa y la justicia social. Organizaciones internacionales de derechos humanos lo han reconocido como preso político.



 
 
 

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